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martes, 30 de abril de 2013

Un Nueva Orleans africano: Rinocerontes.

 Podemos hacer más de lo que hacemos y no nos atrevemos a actuar . 



Como un orgulloso mascarón de proa de toda África, la pequeña y picuda península de Cabo Verde hiende el océano Atlántico. Ahí se emplaza la ciudad de Dakar, fascinante caos rodeado de olas y capital de Senegal, país en cuyas costas el continente se despide del mar. Es el non plus ultra, el finis terrae africano. Viajando por estas orillas, de norte a sur, se descubre qué tienen en común el jazz, los rinocerontes, las conchas de berberecho y la madrileña localidad de Fuenlabrada.



En la desembocadura del ancho río Senegal, que al norte del país forma el tramo final de la frontera con Mauritania, está la vieja ciudad colonial de Saint Louis, antaño la primera capital del Imperio Francés en África. En Wikipedia la definen como la “Venecia africana”, aunque su isla central, vista en el plano, más bien parece la isla de Manhattan, por su forma y el trazado ortogonal de sus calles. Sin embargo, el viajero notará un ligero aroma de Nueva Orleans, por el estilo colonial francés de su arquitectura, por el que la Unesco nombró en 2000 a la ciudad mundial. También porque anualmente se celebra aquí un Festival de Internacional de Jazz de renombre.


Un autobús en la ciudad senegalesa de Saint Louis, declarada Patrimonio mundial por la Unesco. / BRUNO MORANDI

A pesar de todo, la citada arquitectura permanece descuidada y hasta ruinosa. En el Hôtel de la Poste pernoctaban los intrépidos pilotos del correo aeropostal francés, y allí se pueden ver fotografías de los más célebres como Jean Mermoz o Antonie de Saint-Exupéry, a la sazón autor deEl Principito. Cruzando el puente Faidherbe, diseñado por Gustave Eiffel, se llega a otras zonas más recientes y pobres de la urbe. Al otro lado está el animado barrio de los pescadores. Se recomienda un paseo en calesa por estas zonas, en el que se puede llegar a la frontera mauritana o visitar el barrio que anteriormente fue cuartel de los soldados senegaleses que sirvieron en el ejército francés. Muchos de ellos dieron la vida por la metrópoli en las dos guerras mundiales. También se puede visitar, con guía y en canoa, el parque nacional de la Langue de Barbarie, una lengua de tierra entre el río y el mar con hermosas playas que tiende a desaparecer por el empuje de las aguas y por la que en otros tiempos, como su nombre recuerda, entraban las tribus bereberes.

El lago en rosa


Montículos de sal secándose al sol en la orilla del Lago Rosa, en Senegal. / NIK WHEELER

Aunque pueda parecer que se debe a una extraña radioactividad o a un vertido de suavizante, el color del Lago Rosa, a unos 35 kilómetros al norte de Dakar, se debe a las cianobacterias que viven en sus aguas y producen un pigmento rojizo para poder resistir a la alta concentración de sal. Gracias a esta concentración de sal, además, se puede flotar sobre su superficie a la manera del Mar Muerto. Este color rosa tan extraterrestre, tan de Photoshop, se observa sobre todo en la estación seca y preferiblemente bajo cierta incidencia de la luz solar. Aquí tenía su ansiada meta el rally más famoso del mundo, el París-Dakar, hasta su cancelación en 2008 y posterior traslado a Latinoamérica. La recogida de la sal por parte de los lugareños constituye todo un espectáculo turístico: se untan en cuerpo en manteca de karité (una grasa vegetal que se obtiene en Senegal y que tiene gran éxito en el sector cosmético) para protegerse del agua y con unos bastones quiebran la sal del fondo para recogerla.

La isla de los esclavos


Niños en una calle de la isla de Gorée, en Senegal. /BARRY LEWIS

Se estima que unos 20 millones de africanos fueron apresados y trasladados al continente americano contra su voluntad durante la época del esclavismo; muchos morían en el traslado debido a las duras condiciones del viaje. Los barcos salían de la isla de Gorée, a unos tres kilómetros de las costas de Dakar, y Patrimonio mundial por la Unesco desde 1978. Para no olvidar la infamia, en la isla permanece la Casa de Esclavos, ahora convertida en museo, donde los secuestrados eran separados por sexos, encadenados y tratados como ganado. Los no aptos eran arrojados a un mar plagado de tiburones. Ahora, este “lugar sin retorno”, como lo llamaban, es también un lugar turístico donde disfrutar de la tranquilidad, los puestos de souvenirs, las vistas y las deliciosas playas, antes de regresar en el ferry y sumergirse en la animada vida nocturna de Dakar, sus ritmos hip hop, reggae y mbalax, la marchosa música local.

Cebras que parecen 'punkies', jirafas pasotas


Un rinoceronte blanco en la reserva de Bandia (Senegal). / FRANS LANTING/CORBIS

Las jirafas, muy hermosas, parecen mascar chicle y ser muy altivas, con su largo cuello tieso; las cebras parecenpunkis coquetas y las avestruces están como idas de la olla. Los que da un pelín de miedo son los enormes rinocerontes, los reyes del bosque. Todos ellos, junto con monos, antílopes, cocodrilos y demás, viven en la reserva de Bandia, de 3.500 hectáreas y a unos 65 kilómetros al sur de capital. Un guía y un conductor llevan a los visitantes en jeep a una visita por este espacio, que no es el único en Senegal. La reserva de Djoudj, al norte, de 16.000 hectáreas, es el lugar ideal para ver pájaros de 365 especies. Cada año, después de atravesar el Sáhara, tres millones de aves migratorias encuentran ahí sus primeros tragos de agua dulce. Otros son el parque de Niokolo-Koba, o la reserva de Guembeul, donde gracias a la cooperación española se conservan gacelas y otras especies en peligro de extinción.

Por los caminos de conchas


Un grupo de turistas durante una visita en canoa a la isla de Fadiout, en Senegal. / B. LEWIS

Joal y Fadiout, más al sur, son dos pueblos unidos por puentes de madera. Cuando la marea baja reaparece el suelo y, al lado del puente, los lugareños juegan al futbol. La isla de Fadiout es un apacible pueblo donde no se ve tanto la pobreza y la suciedad que se ve en otros lugares del país. Aquí todo parece latir en una tranquila armonía, tanto que el suelo está formado íntegramente por pequeñas conchas de berberechos. Estas localidades están hermanadas con la ciudad de Fuenlabrada, que tiene allí un centro cultural donde se desarrollan diferentes actividades, entre ellas las clases de español. Uno puede adentrarse en canoa entre los manglares, solo inundados cuando hay marea alta, y llegar al cementerio mixto de musulmanes y cristianos. Aquí, la etnia mayoritaria es la serer y no la wolof, y en ella predominan los cristianos y no los musulmanes. En el cementerio ambas comunidades celebran sus funerales y entierran a sus seres queridos. Todo un ejemplo de convivencia.



Información de el diario el País

sábado, 6 de abril de 2013

Comidas típicas de senegal





Gastronomía de Senegal


Un Thieboudienne servido y listo para comer, un plato muy popular de la cocina senegalesa.

La gastronomía de Senegal está influída por países como Francia, Portugal y por otros del norte de África. Además, muchos grupos étnicos han condicionado esta gastronomía como los Wólof. POr otro lado, el Islam, que entró en la zona en el siglo XI y la gastronomía francesa (Senegal fue colonia hasta 1960) han condicionado esta gastronomía.

Es afamada en los países cercanos y la emigración la ha extendido fuera de África. Su ingrediente principal es el arroz que se prepara de muchas formas. Existen otros acompañamientos con cereales (generalmente mijo). Su posición costera (Océano Atlántico) hace que el pescado sea un ingrediente frecuente en los platos. Uno de los platos nacionales de Senegal es elThieboudienne, (pescado marinado acompañado de legumbres y arroz). Los platos qu emplean como base el arroz o el cuscússon muy frecuetes y variados. También se suelen macerar las carnes y pescados antes de ser cocinados.

La hospitalidad es muy importante y los comensales suelen compartir un mismo plato. LA mayoría musulmana del país hace que las bebidas alcohólicas sean poco consumidas.
Maffé preparado con Arroz jollof.
[editar]Platos

yeebu jen, o thiéboudienne, pescado marinado, el plato nacional del Senegal.
Yassa, pollo o pescado servido con cebollas y ajo, mostaza y salsa de limón.
Maafe, pollo o cordero, ternera con vegetales en una salsa de cacahuetes.
chura-gerté, sopa dulce de leche y arroz.
Capitaine à la Saint-Louisienne, perca estofada con especias.
Poisson a la braise, pescado a la parrilla con limón, ajo y pimienta negra.
Dibi, cordero a la parrilla.
tio-gio una bouillabaise con vegetales y cacahuetes.



Información sacada de AQUÍ

martes, 26 de marzo de 2013

Etnias y tribus de Senegal





Además de hacer el mejor turismo en África, viajar a Senegal es una oportunidad inmejorable para entrar en contacto con la diversidad de su gente. 
La mayor parte de la población de Senegal está formada por etnias de negros sudaneses (wolof, serer, fulani, mandingues, entre otras), cuya cultura y tradiciones aún hoy siguen vivas. Asimismo, la relación de siglos con los colonizadores europeos ha determinado que Senegal posea un número alto de blancos en relación a otros países africanos. 


La etnia principal de Senegal son los wolof, cuya lengua es la más hablada en el país,a pesar de que el idioma oficial es el francés. Este grupo étnico integra un 40% de la población y reside, sobre todo, en el norte de Senegal. Profesan la religión islámica, su economía es agrícola y se organizan en tres grupos sociales: libres (nobles y campesinos), descendientes de esclavos y artesanos (herreros, obreros del cuero y músicos). 


La etnia serer compone el 17 % de la población senegalesa y se ubica en las provincias de Sine Salum y Diurbel. Al igual que los wolof, viven de la agricultura. Su religión combina las tradiciones animistas con la fe cristiana y hablan en serer. Por su parte, los bassaris son el tercer grupo étnico en importancia dentro deSenegal. Situado cerca del Parque Nacional Niokolo-Koba, el País Bassari ofrece al viajero un paisaje de casas con tejados hechos con cañas y el acceso a tradiciones milenarias, como animismo, músicas y danzas rituales, y antiquísimas lenguas. 


El grupo étnico fulani (o peul) habita en la región de Casamance, al sur de Senegal, y habla una lengua llamada pulaar. Se dedican a la ganadería bovina y la posesión de manadas determina el prestigio social entre sus miembros. Otras etnias instaladas en Casamance son: los mandingues, quienes practican la religión musulmana; los diola, que viven del cultivo del arroz y son animistas; y los lebu, que subsisten gracias a la pesca. 


En el Senegal Medio, se encuentra la etnia tuculer, que compone un 12% de la población y se dedica a la ganadería. Su importancia reside en que fueron los encargados de difundir el Islam en este país africano. 


Senegal es una muestra perfecta de la diversidad que hace de África un continente rico en valores y tradiciones antiguas, todavía vigentes.



Información obtenida de AQUÍ

domingo, 17 de marzo de 2013

Idiomas de Senegal: Wólof.

Alrededor del 40% (unos 3,2 millones de personas) de la población de Senegal habla wólof como lengua materna. Otro 40% lo tiene como segunda lengua. En toda la región entre Dakar y Saint-Louis, y también al oeste y suroeste de Kaolack, la mayor parte de la población habla wolof. EnCasamance y en el oeste de Senegal, se utiliza el wolof junto con el mandinka y el diola. El idioma oficial de Senegal es el francés.



Pequeña escuela en Senegal.

En Gambia alrededor del 15% de la población (unas 200.000 personas) tiene el wólof como lengua materna, pero esta lengua tiene una influencia mucho mayor por su importancia en la capital, Banjul, donde el 50% de la población lo utiliza como primera lengua. En Serrekunda, la ciudad más grande de Gambia, sólo hay unas pocas personas de etnia wólof, pero el idioma es hablado por aproximadamente el 90% de la población. Cada vez más, los jóvenes de otro origen étnico lo utilizan como primera lengua.

El wólof está adquiriendo mayor influencia en Gambia, en parte a causa de su asociación con la música mbalax y la cultura popular de Senegal. En Banjul y Serrekunda, el wolof ha conseguido el estatuto de lingua franca y es mucho más hablado que el mandinka; en las provincias, sin embargo, el mandinka sigue siendo la lengua principal. El idioma oficial de Gambia es el inglés. Otros idiomas, como el mandinka (que habla el 40% de la población), el wólof (el 15%) y el fula (el 15%), tienen están reconocimiento oficial, aunque no se utilizan en la educación.

En Mauritania, alrededor de un 7% (aproximadamente 185 000 personas) de la población habla wólof. En este país, el idioma se utiliza sólo en las regiones costeras del sur. El idioma oficial de Mauritania es el árabe; el francés se utiliza como lingua franca.



Información obtenida de wikipedia