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sábado, 4 de mayo de 2013

Convoy de la ONG hacia Senegal.


Convoy de la ONG hacia Senegal.



Yo vi llorar a Belmojtar”

Roque Pascual, un exrehén español de Al Qaeda, narra, por primera vez, sus nueve meses de cautiverio y su trato con el terrorista que organizó en Argelia el mayor secuestro de la historia


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Los tres cooperantes españoles secuestrados, Albert Vilalta, Alicia Gámez (con pañuelo) y Roque Pascual. junto a sus captores, terroristas de AQMI, en una imagen sin datar.




Cuando él llegaba empezaba la parafernalia. Todos los hombres se movilizaban, se iniciaba el entrenamiento guerrillero, los ejercicios de tiro, etcétera”. Él es Mojtar Belmojtar, argelino de 40 años, el terrorista que dirigió este mes desde algún lugar del norte de Malí el mayor secuestro de la historia, con casi 800 cautivos, el de la planta gasística de Tigantourine, en el sureste de Argelia. Murieron 38 civiles y 29 terroristas. Y quien habla es Roque Pascual Salazar, de 53 años, uno de los pocos occidentales que ha conocido y tratado, muy a pesar suyo, a Belmojtar.

Fue durante nueve meses. Ese fue el tiempo que permaneció secuestrado en el norte de Malí junto con otros dos voluntarios catalanes, Alicia Gámez —liberada antes— y Albert Vilalta. Formaban parte de una caravana que llevaba ayuda humanitaria por cuenta de la ONG Barcelona Acció Solidària. Los tres fueron apresados en Mauritania por un comando de Belmojtar el 29 de noviembre de 2009.

La reaparición ahora de su cancerbero reivindicando en un vídeo el secuestro colectivo de Argelia, empeñado en convertirse en el Bin Laden del Sahel, ha reactivado los recuerdos de Pascual y de sus compañeros de cautiverio. Pascual se ha sobresaltado incluso al leer los nombres de dos de los terroristas muertos en Tigantourine: Abderramán, El Nigerino, y Amine Moucheneb, Tahar.

“Estuvimos vigilados por ambos en el desierto”, recuerda Roque. “Pero Abderramán participó incluso en nuestro secuestro”, en la principal carretera de Mauritania, a 170 kilómetros al norte de Nuakchot. “Era la mano derecha de Belmojtar; su pérdida ha debido de ser un golpe muy duro para él”. Según las autoridades argelinas, Abderramán era un árabe de Níger que se puso a las órdenes de Belmojtar.

Movido, acaso, por los recuerdos que vuelven a aflorar tras la tragedia de Tigantourine, Pascual ha aceptado, por primera vez, narrar su cautiverio. A diferencia de la mayoría de los exrehenes europeos en el Sahel —cuatro de ellos entrevistados por EL PAÍS— los cinco españoles allí secuestrados entre 2009 y 2012 han rehusado hablar con la prensa.

Pascual es un hombre cordial y derrocha humanidad. El secuestro no parece haberle amargado la vida. Sí está apenado porque entre su ausencia forzosa y la crisis económica Gecoinsa, la empresa de obras públicas que levantó a lo largo de 25 años y en la que tenía a 157 trabajadores, se ha ido al traste. Ahora intenta poner en marcha otro negocio en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), pero se enfrenta a las mismas dificultades de financiación de muchos emprendedores. Su relato, recogido durante horas en un hotel de Barcelona, es un apasionante viaje por la que, a ojos del general Carter Ham, jefe del mando del Pentágono para África (Africom), se ha convertido en la organización terrorista más poderosa y rica del mundo, gracias, en buena medida, a los rescates. Desde marzo, los terroristas y sus socios tuareg son los dueños del norte de Malí, un territorio escasamente poblado, pero tan extenso como España e Italia juntos.

Abderramán, El Nigerino, estaba en el todoterreno cuyos ocupantes encañonaron a Pascual, Vilalta y Gámez mientras otro vehículo les golpeaba ligeramente por detrás. Después les adelantaron, les obligaron a parar y a bajar. A través de la radio de a bordo, tuvo tiempo de dar la alarma a los demás integrantes de la caravana solidaria, pero estaban todos demasiado absortos en el partido Barça-Madrid, que escuchaban sintonizando la emisora de RNE de Las Palmas.

Los asaltantes daban gritos en árabe mientras los catalanes tenían los brazos en alto. Uno parecía hablar francés. Vilalta giró la cabeza para preguntarle: “Qu‘est-ce qui se passe?” (¿Qué sucede?). Bastó con ese leve movimiento para que a uno de los jóvenes apretara el gatillo. Tres balas fueron a parar a la pierna de Vilalta y, de rebote, un casquillo hirió ligeramente a Gámez en un pie.

Empezó entonces una huida en plena noche a través del desierto, con los faros apagados, rumbo a Malí. Vilalta iba delante del todoterreno con su pierna estirada y los otros dos detrás, tapados por unas mantas. “Pasamos incluso detrás de un puesto de la Gendarmería mauritana”, recuerda Pascual que lo entrevió al levantar un pico de la cobertera. Los terroristas se movían con soltura.


De vez en cuando, el líder se incorporaba a las charlas, muchas sobre Al Andalus, de rehenes y guardianes

Solo al tercer día de viaje, Bilal, un supuesto médico argelino, “el hombre más guapo del desierto”, según la exrehén alemana Marianne Petzold, curó las heridas de bala de Vilalta. Le enyesó la pierna a la luz de los faros de varios todoterrenos. Poco después apareció Belmojtar ante sus rehenes.

Pascual no padece el “síndrome de Estocolmo”, aquel que convierte a las víctimas en cómplices de su secuestrador. Lo repite mil veces: “Eran todos malos, malísimos”. Aún así Belmojtar no era el peor. “Venía cada tres semanas a vernos y en alguna ocasión se quedó hasta una semana con nosotros”, rememora Roque. “Dormía al aire libre, un poco apartado”.

¿Y qué hacía cuando venía Belmojtar a visitarles? “Aunque parezca mentira nos daba ánimos”, contesta Roque. “Nos dijo de entrada que nos lo tomásemos con tranquilidad; que estaríamos en sus manos entre cuatro y ocho meses; que no pensásemos en nuestra liberación, que llegaría en su momento, y que mientras tanto no nos preocupásemos; que intentáramos estar allí lo mejor posible”.

Belmojtar se expresaba en árabe y le traducían al francés, un idioma que Vilalta domina. “A veces parecía que Belmojtar entendía el francés” porque apostillaba al intérprete. “Es un tipo educado. Hablaba en voz baja y marcaba silencios sepulcrales en la conversación. Nadie le discutía nada excepto, alguna vez, uno de sus suegros —el jefe terrorista tiene cuatro esposas—, Omar Hanane”. Este se incorporó en 2011 al Muyao, un nuevo grupo terrorista que se estrenó secuestrando a tres cooperantes, dos de ellos españoles, en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia).

De vez en cuando, Belmojtar se incorporaba, brevemente, a alguna de las charlas de los rehenes con sus guardianes, sobre todo con Hanane, que es trilingüe. “Muchas vertían sobre Al Andalus, la tierra prometida que quieren reconquistar”, señala Pascual. “Belmojtar hacía hincapié en el papel de Toledo, cuya historia conocía”. En sus visitas, Belmojtar no hizo confidencias, pero durante las largas horas de conversación en el desierto algunos de sus fieles sí se fueron de la lengua. “No sé si fanfarroneaban, pero ellos ya decían que tenían capacidad para golpear las explotaciones gasísticas en Argelia”, recuerda. Faltaban aún tres años para que el comando de Belmojtar se apoderase de Tigantourine. Mientras tanto, en 2011, se abastecieron en los arsenales de Gadafi con nuevas armas que emplearon en el ataque a la planta gasística argelina.


“Los sábados por la noche nos ponían películas de yihadistas. ¡Qué de escabechinas tuvimos que visionar!”

Los primeros momentos fueron los más difíciles. Los tres catalanes convivían en un zulo, con tres camastros, del que Vilalta no salió durante dos meses porque su pierna le impedía caminar. “Le hice de enfermero”, afirma Pascual. Pero la falta de medicación para la hipertensión que padece acabó también afectando a Pascual: “Estuve ido unos días y fueron ellos [Vilalta y Gámez] los que me cuidaron”.


“Cuando nos convertimos al islam nos trataron mejor, más comida y agua con menos sabor a gasóleo”

Pascual empezó a mejorar con la medicación que le trajo Mustafá Chafi, un consejero mauritano del presidente de Burkina Faso al que Belmojtar elige siempre como mediador. Chafi llegó al zulo con los ojos vendados, pero con un lote de medicinas y de vitaminas del Ejército español. “Encontré mal a Pascual y me costó que se tomará unas pastillas porque no eran de su marca habitual, sino de otra, fabricada en Argelia; pero con la misma composición”, contó el mediador por teléfono. “Temía que le fuesen a envenenar”.

Con los medicamentos llegaron también los problemas. Pascual ingería Seguril, un diurético para la hipertensión, y le entraban súbitas ganas de orinar. Todos, excepto Vilalta, debían hacer sus necesidades en una duna alejada, pero Pascual no se aguantó y se alivió en una lata que servía a su compañero de orinal. “Se lo tomaron mal y me dieron con una regla en la mano, como en el colegio”, recuerda. En otra ocasión, Pascual pensó que le daba tiempo a llegar hasta la duna toilette, como la llamaban, pero se vio obligado a orinar en la anterior. “¡No veas cómo se pusieron!”. “Me hicieron remover toda la tierra como si hubiese que sepultar una montaña de excrementos. Así que no me quedó más remedio que dejar de tomar el Seguril”.

Los rehenes se mantenían informados a través de Radio Exterior de España. “Solo podíamos escuchar noticias y los partidos. La música estaba prohibida. Un día estuve un poco lento a la hora de apagar el receptor tras el boletín y se oyeron unos compases. El castigo fue retirarnos la radio durante un par de semanas”.

Además de la radio había otro tipo de ocio. “Los sábados por la noche sesión de cine”, rememora Pascual riéndose. “Una especie de responsable de comunicación que tenía Belmojtar llegaba con un ordenador cargado de vídeos con hazañas yihadistas en Afganistán, Argelia, etcétera. ¡Qué de escabechinas tuvimos que visionar! Les gustaba especialmente combinar un vídeo promocional de un vehículo blindado que, se suponía, era a prueba de bombas, y enseñárnoslo después despanzurrado tras un ataque de los suyos”.


A la derecha de la imagen, Abdelmalek Doudkel, el líder de Al Qaeda en el Magreb.

El tercer castigo le fue impuesto a Pascual a causa de un grito de Alicia Gámez en plena noche, que hizo sospechar erróneamente a sus cancerberos que el más cercano de sus compañeros de zulo había intentado algún tocamiento. Durante un tiempo le esposaron para dormir.

La convivencia sin nada que hacer en un lugar perdido e inhóspito no siempre fue fácil. Para aliviar su cautiverio “Albert quería hablar todo el santo día de Mónica y de sus tres hijos, de su familia, de nuestras familias”, afirma Pascual. “A mí me producía mucho dolor, no era soportable. Quise fijar un horario para tratar ese tema y después pasar a otra cosa”.

El 28 de diciembre de 2009 les hicieron recorrer decenas de kilómetros —“sospecho que nos introdujeron en Mauritania”, señala— para que desde allí llamaran a sus familias. Pascual escuchó en el auricular la voz serena de su mujer, Isa, diciéndole desde su casa en Santa Coloma de Gramenet: “Ten fe Roque, todo va a acabar bien”. Ella y los demás familiares habían sido debidamente preparados por los psicólogos del Ayuntamiento de Barcelona para atender esa ansiada llamada.

También contribuyeron a levantarles la moral el contacto telefónico diario, con todas las familias, de la que en ese momento era secretaria de Estado, Soraya Rodríguez, y las dos visitas secretas a Barcelona de la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega. Ambas se presentaron, en la Nochebuena de 2009, en casa de Inmaculada, la hermana de Roque, en Barcelona, para reunirse con todos e infundirles ánimo. “Tengo una inmensa deuda con ellas”, recalca Pascual.

“Aún así lo digo y lo repito: Albert es el mejor compañero de reclusión que me podía haber tocado”, recalca Pascual. Vilalta fue ingeniero jefe del Ayuntamiento de Barcelona y Pascual contratista de obras. “Juntos repasamos varias veces el urbanismo de Barcelona con sus aciertos y sus errores”, recuerda sonriente. “Juntos evitamos también que otro hiciera algún disparate”, continúa Pascual. “Me acuerdo aún de la mirada casi libidinosa que Albert echaba a un todoterreno aparcado con la llave de contacto puesta. Soñaba con escaparnos. Le tuve que decir: ‘Pero si no sabemos dónde estamos ni para donde tirar cuando cojas el volante”. “Durante los cinco meses que estuvimos en el zulo solo vimos pasar a un camello con dos jinetes”.

Cuando, al cabo de dos meses, Vilalta empezó de nuevo a caminar y salió, por fin, del zulo, hizo una gran aportación al ocio del grupo. “Trajo unas piedras con las que organizó un ajedrez. Nos hacíamos hasta doce partidas diarias. Hasan, el más violento de nuestros guardianes, quiso aprender. Aunque rezaban cinco veces al día ellos también tenían que matar el aburrimiento”.

Para estar ocupado, Pascual aprendió a hacer el pan, por las mañanas, con sus secuestradores. “A cambio nosotros les enseñamos a hacer carne a la brasa porque ellos lo cocían todo. Cazaban gacelas con armas de guerra y las preparábamos juntos. Es una carne sabrosa y sin grasa. Les propuse hasta montar un negocio de venta de carne de gacela en España”, se ríe.


El convoy de la ONG Barcelona Acció Solidària reanuda su ruta el 2 de diciembre de 2009 hacia Senegal, escoltado por el Ejército mauritano /RAFAEL MARCHANTE (REUTERS)

Alicia Gámez, que había estudiado teología, fue la primera de los tres en ceder a la machacona insistencia de sus cancerberos para que se convirtieran al islam. A la mujer musulmana sus guardianes decidieron entonces protegerla y colgaron unas telas en medio del zulo para establecer una separación con los dos varones.

A esa conversión debió, en parte, Alicia Gámez su liberación el 10 de marzo de 2010, tras 102 días de cautiverio, según el comunicado que Al Qaeda envió a EL PAÍS ese mismo día. Chafi, el mediador mauritano, que fue a recoger a la rehén en algún lugar del desierto, recuerda el periplo con Gámez hasta llegar a un territorio seguro como una de sus peores experiencias.

“Estaba muy inquieta”, según el mediador. Gámez se había imaginado que la trasladaban a Afganistán y en más de una ocasión echó a correr en pleno desierto para escaparse de Chafi. Sus guardaespaldas la trajeron a rastras al todoterreno. Para colmo, cuando aún estaba en manos de los terroristas, estos sufrieron un ataque de bandoleros que repelieron airosamente a tiros.

Pascual y Vilalta tardaron siete meses en contestar con un “sí” a la pregunta que les hacía Belmojtar cuando les venía a visitar. “¿Os habéis convertido al islam?”. Sus subalternos les explicaban a diario las virtudes de su religión desde el zakat, un impuesto de redistribución, hasta su concepción del paraíso con las vírgenes que esperan a los hombres piadosos. Les habían regalado un Corán en francés.

“Mire, Roque ya sabe rezar”, le dijo Vilalta a Belmojtar. Después de haber hecho sus abluciones, Pascual empezó entonces a prosternarse para cumplir con el segundo pilar del islam (la oración). El terrorista “Belmojtar lloró de emoción”, recuerda Pascual. “Le vi también sonreír. A partir de ahí dejamos de ser rehenes para convertirnos en hermanos”, asegura.

“Nunca nos trataron del todo mal, pero a partir de entonces se comportaron mejor”, prosigue Pascual. “Nuestra libertad de movimientos fue mayor; las raciones de comida más abundantes; y el agua que nos daban más fresquita y con menos sabor a gasóleo. Los más jóvenes reclutas de Belmojtar —algunos tenían tan solo 16 años— ya no pasaban a nuestro lado escupiendo al suelo para mostrar su desprecio, sino sonriendo. Si hay algo de lo que me arrepiento es de no haberme hecho musulmán desde el primer día de mi secuestro. Todo hubiera sido menos penoso”.

Pese a haber abrazado el islam, Pascual y Vilalta, ya sin Gámez a su lado, tuvieron aún que pasar por el peor momento de su cautiverio. Una unidad de élite del Ejército mauritano, apoyada por fuerzas especiales francesas, penetró en Malí el 22 de julio de 2010 para intentar rescatar a Michel Germaneau, un rehén francés que estaba en manos de otra célula de Al Qaeda, la que capitanea el temible Abu Zeid. Aunque mataron a ocho terroristas —entre ellos el presunto médico Bilal— la operación fracasó y Abu Zeid se vengó asesinando al septuagenario francés. Un par de años antes ya había decapitado al británico Edwin Dyer.

“¿Habéis decapitado al francés?”, preguntó Pascual angustiado a sus cancerberos al enterarse de la noticia a través de Radio Exterior. “No ha hecho falta”, contestó escuetamente uno de ellos. Los servicios de inteligencia conocedores del secuestro temían que Abu Zeid exigiese a Belmojtar “solidaridad” frente a Francia y que este abatiese a sus cautivos españoles.

En esos días “estuvieron a punto de matarles”, contó Chafi, el mediador, a EL PAÍS. “Creímos que la de los españoles era una causa perdida. Más de uno quería vengarse del ataque de los franceses y de los mauritanos contra Al Qaeda. Me desgañité explicándoles que el Gobierno español desaprobaba esa operación militar”.

Un mes después, escondido en un vehículo, Belmojtar asistió a la despedida de Pascual y Vilalta. Ocho todoterrenos, procedentes de varias katibas (células) de Al Qaeda, con medio centenar de hombres armados a bordo, se concentraron en medio del desierto. A su manera los yihadistas presentaron las armas a los que estaban a punto de dejar de ser sus rehenes, dispararon al aire y después los guardianes se acercaron a abrazar efusivamente a sus “hermanos” catalanes.

Horas después Chafi puso con su móvil un mensaje a este corresponsal desde el helicóptero militar en el que volaba, el 23 de agosto de 2010, rumbo a Gorom Gorom (Burkina Faso) con Pascual y Vilalta: “Todo transcurre muy bien”. Allí les esperaban los agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) con ropa y comida, incluido jamón ibérico. Dejaban atrás el islam rápidamente.

Pusieron a su disposición unas dependencias del aeropuerto para asearse y cambiar de ropa antes de reanudar el vuelo a Ouadadougou, la capital. Pascual dudaba de si debía afeitarse esa barba islámica porque aún temía represalias. “No querrás que te vea tu mujer con esas pintas”, le espetó un agente español. Le acabó de convencer.

“Pregunté una vez por el rescate” que el Estado español pagó por la puesta en libertad, comentó Pascual. Los agentes del CNI le respondieron con un escueto “no te preocupes”. Al Qaeda exigió, a cambio de su liberación, la excarcelación de 17 reos en Mauritania, pero solo logró la de uno, Omar Saharaui, un delincuente común, en absoluto islamista, pero excelente conocedor del desierto, a cuyos servicios habían recurrido los terroristas para capturar a los catalanes.

Para conseguir la expulsión de Saharaui a Malí viajaron sucesivamente a Nuakchot el entonces director del CNI, Félix Sanz Roldán; el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, a la que el presidente mauritano, Mohamed Abdelaziz, echó de su despacho. Omar Saharui salió de la cárcel y un año después, en octubre de 2011, volvió a echar una mano en otro secuestro, el de los tres cooperantes europeos en Tinduf.

Al Qaeda obtuvo también unos ocho millones de euros de rescate a los que hay que añadir las comisiones que cobraron el intermediario y otros conseguidores. Es una cantidad módica comparada con lo que ahora exigen en el Sahel los grupos terroristas.


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lunes, 22 de abril de 2013

Significado de la palabra salud en la África mas meridional.








             
                            Qué es:





Saha (en árabe), keneya (en bambara), afya (en swahili), sehat (en hindi)… SALUD… en todas las lenguas, en todas las culturas

SALUDyCULTURA.com es un portal informativo con recursos documentales relevantes para la mediación intercultural y la interpretación en nuestro ámbito sanitario público, donde hay mucho por hacer en esta línea de trabajo que ya es una realidad en países como Estados Unidos, Canadá y Australia.

El portal incorpora material multilingüe y, en la línea de iniciativas de este tipo existentes en el ámbito internacional, datos culturales sobre aspectos como la alimentación, higiene, género, rituales de nacimiento y muerte, o aspectos religiosos, entre otros.

En suma, se trata de una herramienta dinámica, pionera y actualizada para uso del personal sanitario, l@s mediador@s interlingüístic@s e interculturales y cualquier persona interesada en aspectos culturales y comunicativos que puedan incidir en la atención sanitaria pública hoy en día.















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viernes, 19 de abril de 2013

Voluntariado a Senegal: Caritas.


La introducción de Caritas Senegal

Caritas es una palabra latina que significa amor, amor. Caritas es el instrumento para la aplicación de la pastoral social de la Iglesia. Tiene sus orígenes en la primera comunidad cristiana, descrita en los Hechos de los Apóstoles:. Una comunidad de creyentes que oraban juntos, celebrando la Eucaristía y compartieron sus posesiones para que nadie estaba en la necesidad 
Inspirado por esta Caritas religiosas y socioeconómicas trabaja para aliviar a los que sufren de la pobreza en todas sus formas, o están atrapados en el miedo a un futuro incierto, dados los muchos desequilibrios que conoce nuestra humanidad. 
Senegal es miembro de Caritas red global, Caritas Internationalis (CI), una confederación de 165 organizaciones no gubernamentales católicas que participan en las emergencias humanitarias y el desarrollo humano. Su objetivo es promover la influencia de la caridad, la justicia y la paz en Senegal y en el mundo, y que, a partir de los esfuerzos de las comunidades cristianas de base y todas las personas de buena voluntad, impulsados ​​por un ideal el amor, la paz, la justicia y la solidaridad, especialmente con los pobres de este planeta tierra. VISION : Arraigado en la comunión trinitaria de amor de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, nosotros, miembros de la Iglesia Familia de Dios en Senegal, quiere poner en práctica el amor de caridad de Cristo para el desarrollo de todo el hombre y de todos los hombres, de la venida del reino de Dios. MISIÓN : En Senegal cambiando, dejándonos transformado por Cristo, el amigo de los pobres, lo que pone al hombre de pie haciendo Cáritas en un instrumento al servicio del desarrollo integral del ser humano, a través de la promoción de un desarrollo incluyente, la justicia, la reconciliación y la paz. 







II. principios en que se basa la acción CARITAS SENEGA la L: - La dignidad de la persona humana; - La opción preferencial por los pobres - el destino universal de los bienes de la tierra - La Asociación basada en la solidaridad fraterna; - El desarrollo inclusivo - La subsidiariedad - Compasión. - Responsabilidad mutua: el "Jom" o el significado del contrato - la "Teranga" sentido de la hospitalidad - Hope. II.1 Dignidad humana El primer principio es que Cáritas promueve la dignidad de la persona humana, considerada un valor moral fundamental. Cáritas rechaza la reificación de los pobres y asegura que no son objeto de una pena, pero los sujetos de su propio desarrollo y agentes de cambio. De esta manera, Cáritas pone de manifiesto ante el mundo el amor de Dios para la creación. II.2 opción preferencial por los pobres El segundo principio es la opción preferencial por los pobres y marginados. La Confederación Caritas se ha comprometido a luchar contra la pobreza deshumanizante que priva a las personas de su dignidad y humanidad y para promover los derechos de los pobres. Caritas está comprometida con la restauración de su conciencia y la responsabilidad compartida en la construcción de un mundo mejor. Se reconoce el papel de la mujer y apoya su participación en la investigación en la toma de decisiones a todos los niveles. 









II.3 El destino universal de los bienes de la tierra 
El tercer principio tiene por objeto promover la conciencia de la necesidad de una sociedad que refleja el "destino universal de los bienes de la tierra." Any, estructura social económica, la oposición política y cultural a este valor, asfixiante y prevenir el desarrollo de la justicia social, es reprobable. Caritas trata de animar a sus miembros para contribuir a la restauración del equilibrio, trabajando para transformar esas estructuras para que estén inspirados por la gracia y el poder para apoyar a los pobres. Solidaridad II.4 El cuarto principio tiene por objeto promover actitudes de solidaridad entre los miembros de Caritas y sus relaciones con otras organizaciones no gubernamentales y las instituciones. La solidaridad, como las palabras del Papa Juan Pablo II, "no es un sentimiento (...) de la angustia emoción superficial por los males de tantas personas (...).Por el contrario, es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, por el bien de todos y de cada uno, porque todos somos verdaderamente responsables de todos ". Tenemos que llamar a la "globalización de la solidaridad". II.5 El pleno desarrollo El quinto principio es el compromiso confederal de ser de apoyo no sólo de los individuos sino de toda la creación, y por lo tanto tratamos de operar siempre de acuerdo con medio ambiente. Esto pone de relieve nuestra interdependencia y la necesidad de abordar los problemas, teniendo en cuenta todos los aspectos de la raza humana. II.6 Principio de subsidiariedad El principio de subsidiariedad es que la responsabilidad debe ser tomada por el menor nivel de autoridad competente para resolver el problema. Por lo tanto, la búsqueda del nivel más cercano a los ciudadanos más apropiado. No conduce a una más alta que se puede hacer con la misma eficacia a un nivel de nivel inferior. El nivel superior sólo si el problema está más allá de la capacidad de la planta baja (principio de sustitución). Este principio se basa en la doctrina social de la Iglesia Católica. b [ 



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miércoles, 17 de abril de 2013

Conoce la fundación DASYC.




Misión y Visión

La Fundación DASYC se constituye en Valencia en 1994 como una institución de carácter benéfico e inspiración cristiana, promovida por un grupo de profesionales con el deseo de contribuir activa y responsablemente al desarrollo integral de las personas, conscientes de su repercusión en la mejora de la sociedad.

DASYC tiene como MISIÓN la realización de iniciativas sociales y culturales dirigidas a promover el progreso humano, educativo y cultural de las personas –en especial las más desfavorecidas- tanto en nuestro propio entorno como en los países en vías de desarrollo. Prioritariamente fomentamos la promoción del voluntariado para atender a diversos colectivos, y apoyamos el desarrollo de iniciativas de formación humana y académica entre los jóvenes. Las siglas de DASYC significan “Desarrollo de Acciones Sociales y Culturales”.

Nuestra VISIÓN es suscitar una conciencia ciudadana responsable y solidaria que implique a personas e instituciones en las cuestiones sociales que preocupan a todos, tal y como recoge nuestro slogan corporativo: “Hacer de la solidaridad una cultura”.

Trabajamos prioritariamente en la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares. La Fundación DASYC está reconocida e inscrita en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales con el nº 126-V.

Un poco de historia

En los primeros años se pusieron en marcha diversas acciones sociales y culturales en la ciudad de Valencia, que enseguida dieron vida al voluntariado en el distrito de la Malvarrosa. Comenzamos con proyectos encaminados a la prevención de la exclusión social con niños y jóvenes, y poco a poco empezamos a atender a otros colectivos, como mayores, mujeres, personas inmigrantes y discapacitados. Nuestras acciones se extendieron poco a poco a las ciudades de Alicante, Castellón y Palma de Mallorca, donde actualmente trabajamos.

Posteriormente –en el año 1998- comenzamos a realizar proyectos de cooperación al desarrollo, siempre trabajando con socios locales de reconocido prestigio en los respectivos países. En la actualidad desarrollamos proyectos en diversos países de América latina, África y la India.

A lo largo de estos años hemos procurado el respaldo institucional y económico tanto de entidades públicas (autonómicas, regionales y locales) como privadas (entidades bancarias, empresas y otras instituciones); pero sobre todos hemos ido obteniendo el apoyo personal y económico de muchos socios y colaboradores que respaldan nuestro proyecto.

También en estos años nos hemos inscrito y participado en diversas entidades relacionadas con nuestro sector: AECID, Coordinadora de ONGDs, REDAV, READI y la Plataforma de voluntariado de la CV.

Contactar con este grupo de gente solidaría. 

Contacto

Oficinas Centrales

Valencia
Cirilo Amoros 20, 2º (46004 Valencia)
tel.: 96 310 70 27
fax: 96 310 72 45

Delegaciones

03003 Alicante
Calle Serrano nº 5 (local bajo)
tel.: 965 21 42 48
alicante@fundaciondasyc.org



Información obtenida de AQUÍ

viernes, 12 de abril de 2013

UN TUBAB EN SENEGAL





El Amuleto

El otro día mi compañera de piso, que coordina el programa de prácticas en la ONG y es profesora de desarrollo económico, vino a casa diciendo que había tenido un día muy, muy malo. Todo lo que pude entender, ya que estábamos entre francófonos y su francés es tan malo como el mío, es que un alumno suyo se había ido en pelota picada a la playa después de hablar con un “byfal”. Esto no habría pasado más que por una excentricidad si no fuera porque en Senegal las playas se usan a modo de gimnasio público y están más abarrotadas que El Retiro un domingo. El “byfal”, me he ido enterando después, es como una especie de santero al que le tienen mucho respeto aquí. El alumno en cuestión es un tal Bencent (pronúnciese Vincent), de la universidad de Pensilvania, al que conocí yo. Un tío majo y en apariencia, normal.

El caso es que el sábado pasado, en la fiesta de cumpleaños de esta compañera de piso mía, conocí a un compañero de clase de Bencent, Cody, que me contó la historia de su amigo. Como esa noche descubrí dos botellas de un vino chino bastante asequible que no estaba nada malo de sabor, a la mañana siguiente gran parte de la historia se había perdido. Pero he aquí lo que recuerdo.

Bencent es un tío carismático y listo, pero a veces peca de inocente. En una excursión a la playa con el resto de la clase un santero se les aproximó para pedir dinero. Todos se excusaron excepto Bencent, quien vio en el santero algo que le atrajo. Le dio unas monedas y se quedó escuchando algo de lo que le decía. Parece ser que este santero tenía mucha labia y sabía como llegar al corazón de la gente. Cuando Bencent se despidió el santero le dijo que podía encontrarle en esa zona siempre que quisiera y que siempre estaría dispuesto a hablar con él.

Bencent empezó a frecuentar su compañía y a escuchar las historias sobre los espíritus de los hombres, el cielo y la tierra que el santero tenía que contar. Aprendió que en los gatos se esconden los espíritus intranquilos y que en los animales negros hay un diablo agazapado, que es la sangre de los animales donde residen los espíritus y que hay que adorar a los árboles antes que a nada. Viniendo de Estados Unidos esto abrió un mundo nuevo a Bencent quien comenzó a creer en el animismo. Cody, quien hasta ahora había sido su mejor amigo en Senegal, dejó de verle tan frecuentemente. Un día preguntó por él a la familia senegalesa con la que se hospedaba y le dijeron que llevaba varios días sin dormir allí.

En clase Bencent rehuyó las preguntas sobre dónde había pasado la noche, pero Cany intuyó que las había pasado en la playa durmiendo bajo las estrellas junto al santero. Le preguntó por el amuleto que llevaba. Bencent contestó: “Me lo ha dado el santero. Ha dicho que con este amuleto puedo conseguir todo lo que quiera. Y es cierto. El otro día fue a una tienda. Pedí un bote de aceitunas, me fui sin pagar y no me dijeron nada.” Cody le comentó que eso era porque era blanco y nadie se atrevía a decir nada pero Bencent no lo aceptó. Dijo que también en los restaurantes había comido de gratis desde que tenía el amuleto. 

El día que paseó desnudo por la playa, llevaba sólo el amuleto en la muñeca izquierda. Cuando oyeron la historia todos sus compañeros de clase se quedaron conmocionados pues no era nada propio de él. La que más se aterrorizó fue la madre de la familia con la que se quedaba quien era la única que se daba cuenta de la verdadera magnitud del problema. Le echó una bronca inmensa por haber seguido al santero y le reprochó el amuleto. Fue con él hasta el santero y pasó más de media hora gritándole en Wolof delante de Bencent. Hasta que el santero pronunció unas palabras y ella pudo quemar el amuleto. Le explicó que por medio de los amuletos los santeros pueden tomar posesión del alma de las personas. 

Bencent tendría que haber cogido un avión de vuelta a Estados Unidos hace una semana. Nadie sabe si lo ha cogido. Mi compañera de piso quiere hablar con sus padres para asegurarse de que ha llegado sano y salvo.




Información obtenida de AQUÍ



jueves, 11 de abril de 2013

Un 80% de prostitutas en la clandestinidad: Prostitución















En la Unidad 26 del barrio de la capital senegalesa Les Parceles está la casa de Marie. Es una de las áreas más pobres de Dakar, pero tiene una ventaja como sede de un burdel: un taxi desde el aeropuerto cuesta menos de 2.000 francos CFA (cinco dólares).

Marie, la dueña de este burdel, pertenece al 43% no infectado por el VIH de las trabajadoras sexuales de la asociación Karléne, que agrupa a prostitutas de Dakar. La prevalencia en este grupo de riesgo es el segundo gran talón de Aquiles de la lucha contra el sida en Senegal. Se calcula que el 19% de las prostitutas son seropositivas. Ser de Karléne posibilita acudir a las unidades médicas móviles de las que dispone ENDA Santé financiada por el Fondo Mundial de la Lucha contra el Sida, la Malaria y la Tuberculosis , en la que se trata a las mujeres de enfermedades de transmisión sexual.
Trabajadoras Oficiales

Las políticas de prevención con las trabajadoras sexuales son extremadamente complejas en un país donde la mayoría de las prostitutas (un 80%) ejerce en la clandestinidad, a pesar de que ser Trabajadora Oficial del Sexo (TSO) aporta ventajas, sobre todo a la hora del seguimiento de la terapia antirretroviral que, en las clandestinas, se interrumpe tras las habituales detenciones, que obligan a la mujer a dejar de tomar las pastillas mientras está privada de libertad.

Marie no está registrada porque cree que nunca se contagiará del VIH. Rechaza cualquier petición de mantener relaciones sexuales sin preservativo algo muy frecuente porque los vídeos divulgativos de ENDA le han hecho temer al virus. Rechaza también el condón femenino: "Lo utilicé una vez y algo debí de hacer mal porque noté el esperma del cliente; fue la primera vez que acudí a hacerme la prueba del VIH".

Un cobertizo y numerosos clientes:

Esta prostituta de 25 años se conforma con la ayuda médica de la ONG. Eso sí, pide que el Fondo financie la reconstrucción del cobertizo donde mantiene relaciones sexuales con sus clientes para poder cobrar más y dejar la prostitución. El coste de sus servicios oscila entre los 7.500 y los 15.000 francos CFA (de 12 a 25 euros). Con ese dinero ha de mantener, dice, a 16 personas.

Para reducir la tasa de infecciones por VIH en este colectivo es básico conocer cuántas lo componen, algo que dificulta la falta de registro, como lo hace el hecho de que para ser TSO se exija tener más de 21 años. La trabajadora social Kaltoumie Camara, de ENDA Santé, intenta luchar contra esta situación infiltrándose en sus ambientes para convencer a las prostitutas de registrarse. Queda por saber si el objetivo es realista.



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martes, 26 de marzo de 2013

Violeta Segura.




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La ONG ‘Campamentos Solidarios’ vuelve a España después de su visita al poblado Baraboye,


en Senegal, donde Doña Nathalie Berseilles, Directora Ejecutiva, y Doña Anne Markland, Directora de Ayuda Humanitaria, hicieron entrega de una donación de material deportivo y equipaciones por parte de la Fundación Atlético de Madrid. Uno de los proyectos que desarrolla la ONG en Senegal es un programa lúdico-deportivo, que consiste en la recuperación de tradiciones y en fomentar el deporte como intercambio cultural. Con este objetivo, las equipaciones fueron cedidas por parte de la Fundación rojiblanca el pasado 25 de abril, con la intención de hacerlas llegar a los nativos para la celebración de un partido entre españoles y senegaleses, encuentro que se ha convertido en una tradición en las visitas de esta organización al país africano. La ONG ha creado tres poblados en Senegal hasta el momento, a los que envía periódicamente un grupo de 15 a 20 personas, quienes se autofinancian el viaje, estancia y alojamiento. Por otro lado, las empresas asociadas a la causa procuran que la expedición esté compuesta por médicos y enfermeras, que se encargan de pasar consulta a los senegaleses, como es el caso del último grupo que estuvo presente en el poblado de Baraboye del viernes 25 al martes 29 de abril, compuesto por tres médicos y una enfermera, de modo que directa o indirectamente los visitantes llegados a los ´Campamentos Solidarios´ contribuyen al progreso de la zona. Violeta Segura



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domingo, 24 de marzo de 2013

Por fin el futbol dona algo de su riqueza



LA ONG ‘Campamentos Solidarios’ vuelve a España después de su visita al poblado Baraboye, en Senegal, donde Doña Nathalie Berseilles, Directora Ejecutiva, y Doña Anne Markland, Directora de Ayuda Humanitaria, hicieron entrega de una donación de material deportivo y equipaciones por parte de la Fundación Atlético de Madrid. Uno de los proyectos que desarrolla la ONG en Senegal es un programa lúdico-deportivo, que consiste en la recuperación de tradiciones y en fomentar el deporte como intercambio cultural. Con este objetivo, las equipaciones fueron cedidas por parte de la Fundación rojiblanca el pasado 25 de abril, con la intención de hacerlas llegar a los nativos para la celebración de un partido entre españoles y senegaleses, encuentro que se ha convertido en una tradición en las visitas de esta organización al país africano. La ONG ha creado tres poblados en Senegal hasta el momento, a los que envía periódicamente un grupo de 15 a 20 personas, quienes se autofinancian el viaje, estancia y alojamiento. Por otro lado, las empresas asociadas a la causa procuran que la expedición esté compuesta por médicos y enfermeras, que se encargan de pasar consulta a los senegaleses, como es el caso del último grupo que estuvo presente en el poblado de Baraboye del viernes 25 al martes 29 de abril, compuesto por tres médicos y una enfermera, de modo que directa o indirectamente los visitantes llegados a los ´Campamentos Solidarios´ contribuyen al progreso de la zona. Violeta Segura


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Os aconsejo que aunque no os guste el futbol esta camiseta deja el 48% de su precio en ayuda al tercer mundo


jueves, 21 de marzo de 2013

Recursos escasos para un África hambrienta




























Los dirigentes de los países de África, incluso cuando han sido elegidos, en primer lugar son "protegidos" de las multinacionales y las finanzas mundiales. Así, esos países están dirigidos por personas que se alían con grandes potencias, redes mafiosas o grandes empresas estratégicas. La Francáfrica, analizada minuciosamente por François-Xavier Verschave y la asociación Survie , tiene buenos discípulos que se eternizan en el poder y sirven los intereses de quienes les permitieron acceder a tan altos puestos: Blaise Compaoré en Burkina Faso (verdugo de Thomas Sankara), Paul Biya en Camerún, Denis Sassou Nguesso en el Congo (verdugo de Marien Ngouabi), Eyadema Gnassingbé en Togo (verdugo de Sylvanus Olympio), Omar Bongo en Gabón, Idriss Déby en Chad o Zine el-Abidine Ben Ali en Túnez.










El ciudadano poco curioso que sólo tiene acceso a las informaciones superficiales de los medios de comunicación, controlados por poderosos grupos de prensa, está convencido de que la salud económica de los países del sur está mejorando. Si creemos al Banco Mundial, la pobreza disminuye a toda velocidad. Si creemos a los gobiernos de los países industrializados, la generosidad inunda el mundo y la ayuda que se entrega a los países pobres es considerable y beneficiosa. Si creemos al FMI, el crecimiento mundial es ilimitado y los países del sur van a exportar cada vez más productos tropicales a precios cada vez más interesantes. ¡Mentiras! Bajo esa parte emergente y sesgada, el iceberg de la deuda y la pobreza permanece de forma masiva. La traición mediática está perfectamente resumida en un artículo de Michael Holman en el muy liberal Financial Times:




«El egoísmo y la complacencia de los gobiernos occidentales, los donantes de ayuda y las almas caritativas, esconden al mismo tiempo la gravedad de la crisis y la ineficacia de las políticas que se llevan a cabo para detener el hundimiento del continente [...] ¿Qué crédito se puede conceder a los números que presenta el Banco Mundial sobre Malí, Malawi o Mozambique, ya se trate del número de aparatos de radio por 1.000 habitantes o de la tasa de alfabetización? A menudo se basan en viejas extrapolaciones que datan ¡de hace varios decenios!. La situación de África, estoy convencido, se sigue deteriorando, aunque las condiciones en las que trabajan los periodistas, diplomáticos y donantes, sin duda han mejorado. Los aviones son más confortables, los ordenadores y teléfonos móviles facilitan las comunicaciones, los 4x4 son más seguros y los hoteles atienden mejor nuestras necesidades. Pero estas mayores comodidades son, exactamente, un engaño. Si observamos a África desde este caparazón, efectivamente, podemos tener la impresión de que las cosas van mejor» 


Los gobernantes de esta África sometida y mutilada no hacen más que ejecutar las órdenes del capital internacional. Implícitamente están encargados de marcar el paso a sus pueblos para encajarlos en la globalización neoliberal que reina sin rival en el mundo desde la caída del muro de Berlín, a principios de los 90. Los presidentes elegidos democráticamente no escapan de la norma. En Malí, por ejemplo, donde la elección de Alpha Omar Konaré en 1992 y después la de Amadou Toumani Touré en 2002, se ponen como ejemplo en todo el continente, la declaración de la ex ministra de Cultura de Konaré, Aminata Traoré, no deja lugar a dudas: «Si el derecho de vigilancia y control que los miembros de las sociedades civiles africanas pretenden ejercer sobre sus dirigentes se impugna, en primer lugar, por las dos poderosas instituciones de Bretton Woods, la corrosión, en el ámbito local, se deja en manos de los gobernantes» 








Si lo analizamos, es obvio que la corrupción es el sistema. La deuda, la pobreza y la corrupción están imbricadas. La corrupción no sólo es un crimen cometido por unas pocas ovejas descarriadas de las que bastaría con librarse. Es inherente al sistema tal como se ha establecido, que conduce de forma natural a la acumulación de capitales por las clases dirigentes de los países del sur y su posterior evaporación en dirección al norte gracias a la ingeniería de los expertos financieros y los bancos privados. El dinero de la deuda es uno de los principales motores de esta burbuja financiera, discreta pero efectiva. Los dirigentes africanos reembolsan la deuda porque tienen un interés personal en que su país siga pagando. La corrupción es el aceite que engrasa el mecanismo actual de dominación para que no se detenga. El resultado es la pobreza.








El caso de Nigeria es emblemático. Primer productor africano de petróleo, ha estado gobernado entre 1993 y 1998 por un dictador llamado Sani Abacha. Mientras estuvo en el poder, Abacha exigía, especialmente para las concesiones públicas, las comisiones establecidas en las cuentas de negociantes cómplices a quienes reclamaba, a continuación, pagos o compras en su favor. Poco a poco se hizo la luz. La sociedad alemana Ferrostaal es sospechosa de haber participado en el sistema organizado por Abacha, igual que la francesa Dumez, convertida en filial de la multinacional Vinci, que habría pagado alrededor de 8 millones de dólares. La multinacional estadounidense Halliburton, antiguamente dirigida por Dick Cheney (vicepresiente de George W. Bush) e involucrada en la reconstrucción de Iraq en 2004, también es sospechosa de sobornos a favor de Abacha. El importe de las malversaciones de Abacha durante su paso por el poder se estima en 5.000 millones de dólares. Tras su muerte, en 1998, se llevaron a cabo investigaciones a petición de las autoridades nigerianas. En septiembre de 2000 las autoridades suizas, milagrosamente, localizaron alrededor de 700 millones de dólares pertenecientes a Abacha, que aceptaron devolver a Nigeria en varias entregas. Al mismo tiempo reconocieron «actuaciones defectuosas» en 12 bancos, entre ellos el Crédit suisse y el Crédit Agricole Indosuez . Las autoridades británicas, que reconocieron que sus bancos albergan por lo menos 1.300 millones de dólares, de momento se niegan a devolver el dinero a su legítimo dueño: el pueblo nigeriano. Las sumas efectivas devueltas hasta el momento por el Reino Unido, son irrisorias.




En otros lugares los ejemplos no son muy diferentes… En el pequeño Estado de Suazilandia, donde la situación alimentaria es muy insegura, el rey Mswati III ha derrochado 1.200.000 euros en la celebración de su aniversario; adquirió el coche más caro del mundo, fabricado por DaimlerChrysler y vendido por 500.000 dólares sin contar los accesorios, y regaló un BMW a diez de sus esposas. Sólo este gasto equivale al salario diario del conjunto de la población activa . De Frederick Chiluba, ex sindicalista y ex presiente de Zambia perseguido por la justicia de su país por malversaciones, a Teodoro Nguema Obiang, hijo del presidente de Guinea Ecuatorial y ministro de Estado encargado de las infraestructuras y los bosques, que se ha comprado el primer Rolls Royce del país, los que están cerca del poder no dudan en aprovechar su situación para acaparar las riquezas de sus países.


Información obtenida de este blog de el que soy miembro http://sutebarranca.blogspot.com.es/2009/12/africa-y-la-raiz-del-hambre.html