Mostrando entradas con la etiqueta hambre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hambre. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de abril de 2013

Muertes en el Rally París dakar







Los participantes en el rally han recibido orden de reagruparse en la ciudad de Bamako, pero todo parece indicar que la carrera continuará su curso. Otra cosa es el porvenir delrally, seriamente comprometido por la desaparición de su principal animador.La noticia del accidente llegó a París a media mañana de ayer y provocó una gran consternación. Según las primeras informaciones, sobre las ocho de la tarde del martes (hora local) un corredor que acababa de finalizar la etapa en Gourma comunicó que había sido sobrepasado por un helicóptero que volaba sin luces, que, al parecer, se estrelló pocos kilómetros más allá.

Un equipo de socorro recorrió a la inversa el camino hasta localizar los restos del aparato, un Ecureil de la compañía Aero Spatiale. Las cinco víctimas fueron identificadas posteriormente como Thierry Sabine, Daniel Balavoise, la joven periodista de Journal du Dimanche, Nathalie Odent, que cubría por vez el rally, el piloto François-Xavier Bagnoud y el técnico Jean Paul le Fur.

El accidente se produjo, al parecer, a causa de una repentina tormenta de arena, frecuente en dicha zona desértica. El helicóptero volaba a baja altura, tal vez menos de 20 metros, intentando orientarse por las luces de los coches que terminaban la etapa. El piloto no habría visto una duna de algo más de 30 metros, contra la que se estrelló violentamente.

La muerte de Sabine fue confirmada en Mali, a primera hora de la mañana, por el embajador de Francia y por el director de la carrera, Patrick Verdoit, quien aseguró que la competición seguiría adelante "tal y como Thierry hubiera querido". El organizador del rally había discutido ya con sus colaboradores la posibilidad de ser víctima de un accidente y las medidas que deberían tomarse para que el París-Dakar siguiera adelante. Sin embargo, algunos pilotos, fuertemente emocionados por su desaparición, expresaron su intención de retirarse. "Vamos a reunirnos todos en Bamako y a discutir la situación, pero es seguro que la carrera seguirá adelante hasta el día 22, tal y como está previsto", afirmó Verdoit.

Consternación:





El accidente provocó estupor y consternación en París. Deportistas, políticos y personajes del mundo de la canción amigos de Daniel Balavoise, expresaron su emoción. El ministro de Deportes, Alain Calmat, que fue en su día campeón del mundo de patinaje, hizo público un comunicado en el que afirma que "el Rally París-Dakar puede suscitar opiniones encontradas, pero nada puede contestar que Thierry Sabine fue un hombre apasionado, un verdadero deportista para quien la aventura constituía un elemento esencial de la vida".

El Rally París-Dakar, que se creó en 1979, cuenta ya en su historial con 16 víctimas. La octava edición, que se inició el pasado día 1 de enero, comenzó con mal pie: un motorista japonés fue aplastado en una carretera francesa por un camión. Ya en África se registraron varios accidentes y tres pilotos más tuvieron que ser repatriados, con graves heridas.

"El París-Dakar no es un juego de destrucción", se defendía Sabine frente a quienes le reprochaban endurecer demasiado la prueba. Sin embargo, reconocía que la octava edición era la más difícil de cuantas había organizado hasta ahora. "Frente a los enormes medios que ponen a disposición de sus pilotos las grandes firmas automovilísticas", explicaba, "quiero dar su oportunidad a cualquier gran piloto y acentuar al máximo el aspecto aventurero del rally".

Daniel Balavoise, el cantante que le acompañaba en el helicóptero, era un buen piloto aficionado y había participado en dos ocasiones en elrally. Miembro activo de la Campaña contra el Hambre en Etiopía, Balavoise se había apuntado en esta ocasión como simple observador y, de acuerdo con Thierry Sabine, estudiaba la puesta en marcha de un plan de perforación de pozos de agua para ayudar a los países que atravesaba.

El rally, que comenzó con menos de 100 participantes, cuenta ahora con 500 vehículos inscritos y 1.300 pilotos y está considerado como una de las pruebas reina del deporte europeo, pese a las críticas sobre el gran negocio que suponía para el organizador. Sabine cobraba grandes sumas por la inscripción, muy inferiores a los premios finales. La carrera levantó también fuertes críticas en los medios ecologistas y de defensa del Tercer Mundo, que calificaban el rally de "auténtico insulto" para los países africanos del recorrido. Los ecologistas afirman que la competición destroza las endebles pistas de dichos países, así como la escuálida vegetación que las bordea, y que supone un derroche inútil ante los ojos de miles de personas hambrientas y enfermas.

Este señor tiene la culpa de que las carreras sean su negocio,



Más información AQUÍ:

jueves, 21 de marzo de 2013

Recursos escasos para un África hambrienta




























Los dirigentes de los países de África, incluso cuando han sido elegidos, en primer lugar son "protegidos" de las multinacionales y las finanzas mundiales. Así, esos países están dirigidos por personas que se alían con grandes potencias, redes mafiosas o grandes empresas estratégicas. La Francáfrica, analizada minuciosamente por François-Xavier Verschave y la asociación Survie , tiene buenos discípulos que se eternizan en el poder y sirven los intereses de quienes les permitieron acceder a tan altos puestos: Blaise Compaoré en Burkina Faso (verdugo de Thomas Sankara), Paul Biya en Camerún, Denis Sassou Nguesso en el Congo (verdugo de Marien Ngouabi), Eyadema Gnassingbé en Togo (verdugo de Sylvanus Olympio), Omar Bongo en Gabón, Idriss Déby en Chad o Zine el-Abidine Ben Ali en Túnez.










El ciudadano poco curioso que sólo tiene acceso a las informaciones superficiales de los medios de comunicación, controlados por poderosos grupos de prensa, está convencido de que la salud económica de los países del sur está mejorando. Si creemos al Banco Mundial, la pobreza disminuye a toda velocidad. Si creemos a los gobiernos de los países industrializados, la generosidad inunda el mundo y la ayuda que se entrega a los países pobres es considerable y beneficiosa. Si creemos al FMI, el crecimiento mundial es ilimitado y los países del sur van a exportar cada vez más productos tropicales a precios cada vez más interesantes. ¡Mentiras! Bajo esa parte emergente y sesgada, el iceberg de la deuda y la pobreza permanece de forma masiva. La traición mediática está perfectamente resumida en un artículo de Michael Holman en el muy liberal Financial Times:




«El egoísmo y la complacencia de los gobiernos occidentales, los donantes de ayuda y las almas caritativas, esconden al mismo tiempo la gravedad de la crisis y la ineficacia de las políticas que se llevan a cabo para detener el hundimiento del continente [...] ¿Qué crédito se puede conceder a los números que presenta el Banco Mundial sobre Malí, Malawi o Mozambique, ya se trate del número de aparatos de radio por 1.000 habitantes o de la tasa de alfabetización? A menudo se basan en viejas extrapolaciones que datan ¡de hace varios decenios!. La situación de África, estoy convencido, se sigue deteriorando, aunque las condiciones en las que trabajan los periodistas, diplomáticos y donantes, sin duda han mejorado. Los aviones son más confortables, los ordenadores y teléfonos móviles facilitan las comunicaciones, los 4x4 son más seguros y los hoteles atienden mejor nuestras necesidades. Pero estas mayores comodidades son, exactamente, un engaño. Si observamos a África desde este caparazón, efectivamente, podemos tener la impresión de que las cosas van mejor» 


Los gobernantes de esta África sometida y mutilada no hacen más que ejecutar las órdenes del capital internacional. Implícitamente están encargados de marcar el paso a sus pueblos para encajarlos en la globalización neoliberal que reina sin rival en el mundo desde la caída del muro de Berlín, a principios de los 90. Los presidentes elegidos democráticamente no escapan de la norma. En Malí, por ejemplo, donde la elección de Alpha Omar Konaré en 1992 y después la de Amadou Toumani Touré en 2002, se ponen como ejemplo en todo el continente, la declaración de la ex ministra de Cultura de Konaré, Aminata Traoré, no deja lugar a dudas: «Si el derecho de vigilancia y control que los miembros de las sociedades civiles africanas pretenden ejercer sobre sus dirigentes se impugna, en primer lugar, por las dos poderosas instituciones de Bretton Woods, la corrosión, en el ámbito local, se deja en manos de los gobernantes» 








Si lo analizamos, es obvio que la corrupción es el sistema. La deuda, la pobreza y la corrupción están imbricadas. La corrupción no sólo es un crimen cometido por unas pocas ovejas descarriadas de las que bastaría con librarse. Es inherente al sistema tal como se ha establecido, que conduce de forma natural a la acumulación de capitales por las clases dirigentes de los países del sur y su posterior evaporación en dirección al norte gracias a la ingeniería de los expertos financieros y los bancos privados. El dinero de la deuda es uno de los principales motores de esta burbuja financiera, discreta pero efectiva. Los dirigentes africanos reembolsan la deuda porque tienen un interés personal en que su país siga pagando. La corrupción es el aceite que engrasa el mecanismo actual de dominación para que no se detenga. El resultado es la pobreza.








El caso de Nigeria es emblemático. Primer productor africano de petróleo, ha estado gobernado entre 1993 y 1998 por un dictador llamado Sani Abacha. Mientras estuvo en el poder, Abacha exigía, especialmente para las concesiones públicas, las comisiones establecidas en las cuentas de negociantes cómplices a quienes reclamaba, a continuación, pagos o compras en su favor. Poco a poco se hizo la luz. La sociedad alemana Ferrostaal es sospechosa de haber participado en el sistema organizado por Abacha, igual que la francesa Dumez, convertida en filial de la multinacional Vinci, que habría pagado alrededor de 8 millones de dólares. La multinacional estadounidense Halliburton, antiguamente dirigida por Dick Cheney (vicepresiente de George W. Bush) e involucrada en la reconstrucción de Iraq en 2004, también es sospechosa de sobornos a favor de Abacha. El importe de las malversaciones de Abacha durante su paso por el poder se estima en 5.000 millones de dólares. Tras su muerte, en 1998, se llevaron a cabo investigaciones a petición de las autoridades nigerianas. En septiembre de 2000 las autoridades suizas, milagrosamente, localizaron alrededor de 700 millones de dólares pertenecientes a Abacha, que aceptaron devolver a Nigeria en varias entregas. Al mismo tiempo reconocieron «actuaciones defectuosas» en 12 bancos, entre ellos el Crédit suisse y el Crédit Agricole Indosuez . Las autoridades británicas, que reconocieron que sus bancos albergan por lo menos 1.300 millones de dólares, de momento se niegan a devolver el dinero a su legítimo dueño: el pueblo nigeriano. Las sumas efectivas devueltas hasta el momento por el Reino Unido, son irrisorias.




En otros lugares los ejemplos no son muy diferentes… En el pequeño Estado de Suazilandia, donde la situación alimentaria es muy insegura, el rey Mswati III ha derrochado 1.200.000 euros en la celebración de su aniversario; adquirió el coche más caro del mundo, fabricado por DaimlerChrysler y vendido por 500.000 dólares sin contar los accesorios, y regaló un BMW a diez de sus esposas. Sólo este gasto equivale al salario diario del conjunto de la población activa . De Frederick Chiluba, ex sindicalista y ex presiente de Zambia perseguido por la justicia de su país por malversaciones, a Teodoro Nguema Obiang, hijo del presidente de Guinea Ecuatorial y ministro de Estado encargado de las infraestructuras y los bosques, que se ha comprado el primer Rolls Royce del país, los que están cerca del poder no dudan en aprovechar su situación para acaparar las riquezas de sus países.


Información obtenida de este blog de el que soy miembro http://sutebarranca.blogspot.com.es/2009/12/africa-y-la-raiz-del-hambre.html